miércoles, 5 de octubre de 2011

El músculo maldito


Bíceps femoral…He aquí el término – por desgracia- de moda entre jugadores y aficionados del FC Barcelona. Como han sido varias las personas que me han preguntado por ello vamos a tratar, en unas breves líneas, de que va la cosa.

            Primera confusión: un aficionado me ha preguntado porque Alexis se ha lesionado el “bíceps crural” y los demás, el “bíceps femoral”, si todos se quejaban de la misma zona. Vamos allá…Se trata del mismo músculo. Si decimos “bíceps crural” estamos diciendo “bíceps del muslo” para diferenciarlo del bíceps, simplemente, del brazo y que todos conocemos. E incluso más de uno presume del mismo, flexionando ese brazo y luciendo “bola”.

El bíceps femoral, pues, desciende por la parte posterior de la pierna, donde su porción corta se inserta en el tabique intermuscular externo, en tanto que el extremo distal de la porción larga lo hace en la apófisis del peroné, dibujando una breve curva por el lado externo de la rodilla.

Siempre se ha dicho que el “músculo del chut” es el cuadriceps, vasto externo e interno pero, fundamentalmente,  el recto anterior, de complicada recuperación ante cualquier lesión. Pero el bíceps femoral es el que flexiona la pierna sobre el muslo y la extiende, por lo que es de fácil comprensión que resulta vital en el cometido de cualquier futbolista. Es el que más se utiliza y, en consecuencia, el que más se carga. Una simple contractura –parece el caso de Abidal- supone un periodo corto de recuperación. Una lesión de fibras, dependiendo de la zona –porción corta o larga, más cerca o menos del tendón- y de la extensión precisa de varias semanas de tratamiento antes de la recuperación total .

Este es, pues, el “músculo maldito”. El más usado y el más susceptible de lesionarse. Añadan a ello la proliferación de partidos por una temporada muy cargada y una pretemporada inadecuada –atención al dato- en la que privan viajes, amistosos  de compromiso, convenios publicitarios, “jet lag”, etc. etc. y tendrán una explicación muy aproximada de lo que les ocurre a los jugadores del Barça.

La preparación de pretemporada y de la propia temporada se ha fijado siempre por objetivos. Pero antes privaban los meramente deportivos. Hoy prevalecen los económicos. Por eso no vamos a quejarnos más que los aficionados. Y tampoco todos…Porque la mayoría entiende que sin dinero no llegan los títulos.


viernes, 30 de septiembre de 2011

In memoriam - Chus Pereda

Artículo publicado en El Periódico el 28 de septiembre de 2011.

Un abrazo y dos besos

 Nos vimos hace exactamente una semana en la sede de los veteranos del Barça. Al verme, gritó: « José Mari ». Nunca me llamó José María . Alguna vez lo dejaba simplemente en Chema. Me dio un abrazo y dos besos. Era su costumbre con los amigos.

 «¿Cómo estás?», le pregunté, sabiendo de su dolencia. «Bien, muy bien…Ya he dejado algún tratamiento. Todo va bien». Lo cierto es que parecía sincero. Chus era así. Alegraba a los demás. Me tranquilizó. Sus compañeros le llamaban polvorilla porque tenía un pronto que podía sorprender cuando no le conocías. Su voz era grave y a menudo alzaba el tono. Esto es lo que podía llevar a engaño. Pero estaba siempre allí cuando se le necesitaba. Donde están los amigos.

Entre Suárez y Kubala 

 Llegó al Barça procedente del Sevilla. No vino solo. Le acompañaba un húngaro, extremo izquierdo, llamado Tibor Szalay , bueno pero timorato y por eso no triunfó. Fue algo así como un pack . El Barcelona pagó por los dos 25 millones de pesetas que era lo que había cobrado del Inter de Milan por traspasar a Luisito Suárez . Este fue el peaje que ambos hubieron de satisfacer desde el primer minuto. Así lo anunciaba la revista, referencia del momento, Vida Deportiva , en su portada. Y la parte de la afición, suarista –el Barça ya saben que se había dividido en suaristas y kubalistas -- nunca lo olvidó. Le hice una de las primeras entrevistas. Y congeniamos enseguida. Llegamos hasta a entrenar, algunas tardes, los dos juntos, por nuestra cuenta, al margen de sus obligaciones profesionales. ¡Incluso me permití la osadía de transmitirle algún secretillo que a mí me había enseñado Kubala ! Que bochorno… Laszi entrenó a Pereda al año siguiente.
 Técnica, buena ubicación, referencia y gol. Pereda fue un muy buen futbolista. Catalán de adopción, como bien nacido, nunca olvidó sus raíces. Triunfó como seleccionador nacional en categorías inferiores. Y por eso nunca entendió que en su club, el Barça no le diera la oportunidad de colaborar como entrenador. Yo sé que nos ha dejado –porque lo habíamos hablado muchas veces- con este vacío en el corazón. Pero se ha ido un barcelonista de pro. ¡Hasta siempre, Chus…!
 
  Josep María Ducamp
 * PERIODISTA

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Me gustan los toros

Me gustan los toros. Lo confieso…Soy catalán. Muy catalán. Lo reitero. ¿Por qué no pueden ir unidos ambos conceptos?.

Los domingos por la noche tengo la buena costumbre -¿o mala?- de escuchar el programa de Manolo Molés dedicado a la tauromaquia. Siempre me entero de la última noticia y a menudo estoy de acuerdo con algunos de los postulados –eso si, específicamente taurinos- que esgrimen, tratan y desmenuzan.

El domingo pasado fuí a la Monumental. No podía faltar a una cita como esta. Mi padre me llevó a este escenario, por vez primera, cuando yo tenía cuatro añitos.  Por eso no podía estar ausente el día que, al menos por ahora, se acababan las corridas de toros, en Catalunya. Que no las fiestas con toros que seguirá habiéndolas y de muy diversa índole. Y esto es lo que no acierto a comprender.

Pero ese día por la noche Manolo Molés, empeñado desde siempre, en que esta decisión del Parlament de prohibir la tauromaquia es de índole únicamente política, soltó más o menos esta frase: “En Catalunya  prohíben los toros pero no les importa quedarse con los dineros sucios de Qatar”. Y se quedó tan ancho…

Molés es de Castellón y supongo que tendrá cariño a los equipos de fútbol de su tierra. Porque alguna vez también habla de fútbol y, a tenor de lo que viene diciendo y como lo dice, está muy claro cuales son sus colores. Pero en un programa taurino, que se los guarde. Puede opinar como quiera de la razón por la que el Parlament ha prohibido los toros. Y punto…No tiene bula para ofender ni siquiera molestar. Y la referencia a Qatar, por como lo dijo y por el tono, no tenía otro objetivo que incomodar. En esta guerra no pinta nada Qatar, ni el Barça ni el fútbol. Nada tiene que ver una cosa con otra. Meterlo todo en el mismo saco con el objetivo de molestar a todo un pueblo, haciendo política separadora cuando lo que critica, precisamente, es una política presumiblemente separatista, no es de recibo. Ni se lo debemos consentir. Como soy asiduo oyente suyo me consta que esta no es la primera vez –ni probablemente tampoco sea la última-que se le ve el plumero.

La guerra taurina viene de lejos. De muy lejos. Y no nació precisamente en Catalunya donde durante muchos años –décadas de los cuarenta, cincuenta y sesenta del pasado siglo-la plaza Monumental se convirtió en la primera del mundo. Donde se programaban más y mejores carteles. Triunfar aquí era abrir la puerta a todos los escenarios. Los que fueren, Madrid y Sevilla incluidos.  Yo comencé con  el impagable duelo entre Manolete y Arruza y desde entonces he vivido todos los duetos, incluidos aquellos añorados años cincuenta en que los novilleros Bernadó y Chamaco abrían la Monumental una, dos y hasta tres veces por semana.

Tampoco se habla de la prohibición a la mujer a torear a pie, dictada por el antiguo régimen y que no se derogó hasta que el 15 de mayo de 1975 se permitió que la colombiana Bertha Trujillo, “Morenita del Quindio” figurara en un cartel de San Sebastián de los Reyes, junto a José Ortega Cano y Manolo Ortiz. Nunca oía nadie defendiendo los derechos y la libertad de la mujer.

Digo que la guerra  de prohibir o no los toros viene de tan lejos que a principios del 1800 ya el Gobierno de Godoy prohibió las corridas, que no se reanudaron, al parecer, hasta después de la Guerra de la Independencia.  Todo esto nada tiene que ver, lo se, con lo de ahora. Lo mencionó, únicamente , para que quede constancia que, por unas u otras razones, se trata de una cuestión…¡de siglos!.
Pero volvamos al día de hoy. Espero y confío, como aficionado, que esta suspensión sea transitoria y pueda reanudarse una Fiesta que nadie debe irrogarse y plantearse como seña de identidad de una nacionalidad u otra. Y mucho menos tratar este asunto con el desprecio y el matiz insultante de que hizo gala Molés y posteriormente Carlos Herrera, en Onda Cero, tratando de chusma nacionalista a quienes abogan para mantener esta prohibición. Herrera, profesional de la palabra, ha de cuidar su lenguaje. Es la obligación de todo comunicador. Los nacionalistas españoles –que los hay y son mayoría- merecen un respeto. Los que abogan y sienten otro nacionalismo –tan respetable como cualquier otro-  son, según Herrera, gentuza, canallas  y despreciable populacho.

Vamos a serenarnos todos. Hay canales y procedimientos para que  cada uno solicite seguir adelante con sus postulados. Los que sean. Y que quien deba dictar justicia lo haga con toda imparcialidad y sin degradar ni insultar a nadie.

Y quede claro, una vez más, que a mi seguirá gustando ver corridas de toros en mi casa. Sin duda .E insisto, obvian insultos y lecturas subterráneas.

Qatar, señor  Molés, nada tiene que ver en todo esto. Hay otros fueros para discutir acerca de este país y a ellos, si le parece, podemos acogernos. Personalmente estaría encantado de poder hacerlo, sin odio, rencor, ni mala voluntad.