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miércoles, 14 de mayo de 2014

El hombre que le dio calabazas a Abramóvich



Así lo definía  en su momento Arsène Wenger, el  todopoderoso entrenador francés  y manager del Arsenal: “ Abramóvich puede pagar lo que quiera,  como quiera y cuando él  quiera .A mi modo de ver el Chelsea es un club dopado económicamente ya que sus recursos son artificiales y no tienen nada que ver con los  propios del club. Competir contra el Chelsea es luchar contra un club que no tiene  reglas económicas, ni de ninguna clase”.
Abramóvich compró el Chelsea en 2003 y lo convirtió en un club aparte. El que hoy en día todos  conocemos perfectamente… Mourinho al margen. En 2005 ya era uno de los equipos más ricos del mundo y, además, campeón de la Premier, de la Copa de la Liga y en semis de la Champions. Con más de 221  millones de euros  de negocio,   en 2006. También sus aficionados son los que más pagan en Inglaterra: dejan en Stamford Bridge una media superior a los 3500 euros cada uno, por temporada.  Poco a poco sus balances se han ido equilibrando pero sin que haya llegado a importarle, nunca, un déficit tras otro, supermillonarios.
En fin, la trayectoria deportiva del Chelsea ya la conocemos todos.  Pero ¿quien es, en realidad, Roman Abramóvich, para el que se instauró una nueva definición: “el rey de los petrorublos”.?Vaya por delante que únicamente un individuo  se atrevió a decirle a la cara algo así: “En el Chelsea usted no tendrá necesidad más que de una sola estrella: yo”. Esta fue la frase  con la que se presentó Xose Mourinho, a su llegada a Londres en el verano de 2004, tras haber quedado campeón de Europa con el Oporto. Y ahí comenzó a fraguarse lo del “the Special One”.
Según Forbes, en aquellos momentos Abramóvich, con apenas 40 años de edad, era ya la segunda fortuna de Inglaterra y la vigésimoquinta  del mundo, posición que, curiosamente, ocupaba previamente un  amigo mío y magnate del tenis, el tejano Lamar Hunt.  Roman era  el más joven entre los multimillonarios del mundo. Y su desembarco en el fútbol de Inglaterra supuso algo impensable hasta aquel momento: el Chelsea fue el primer equipo en no alinear, en un partido de la Premier…¡ningún jugador inglés entre los once titulares!. Y sabido es la opinión mayoritaria que tienen los ingleses-tan suyos- del resto de los europeos, continentales, salvada la alternante complejidad con los normandos.
Fue en abril de 2003, presenciando  un partido de Champions que, precisamente,  jugaba el Real  Madrid en Old Trafford contra el United (7 goles, 4-3 para el Manchester), cuando Abramóvich  decidió comprar un club inglés. Su repentino y algo tardío amor por el futbol le llevó a  adquirir el Chlesea…por casualidad. Sus colaboradores le prepararon una lista completa de los  equipos más importantes de Inglaterra, con los correspondientes pros y contras financieros. Repasando balances del United, Tottenham, Arsenal y Chelsea, se decidió de inmediato por este último. Probablemente se inclinó por los “bleus” por la decisión del presidente de entonces, Ken Bates, que lo había comprado en 1982. Se lo vendió… ¡por una libra esterlina!.
Durante muchos años resultaba imposible profundizar en la vida de Abramóvich. Imprecisiones, algún detalle aparente y presuntamente turbio, le mantenían en el anonimato. Para sacarle de él fue preciso que un importante periódico ruso ofreciera … ¡30.000 euros! de recompensa a quien facilitara una fotografía para poder publicarla. Corrí el verano de 1999.
Huérfano a los 4 años de edad, Abramóvich fue un modestísimo alumno del Instituto del  gas  del petróleo, de Moscú, de donde fue capaz de proyectarse hasta convertirse en Gobernador de su pobre provincia de Tchoukotka, una inhóspita región de hielos eternos,  situada en el extremo-Oriente de Siberia.  Desde ahí propició una obscura y, pese a ello, muy próxima  relación con el Kremlin, camino de sus ansias de dinero y poder.  Y de ahí, una amistad muy próxima con Tatiana, hija del mismísimo Boris Eltsine, le facilitó su rápida ascensión, y el enriquecimiento repentino, a través de sus tejemanejes con el petróleo ruso.
Ya multimillonario, decidió, como otros de sus compatriotas, instalarse en Londres, lo que justificó a sus íntimos con esta reflexión:” En Rusia ser rico no esta nada bien visto. Sin embargo, en Estados Unidos y en Inglaterra, es un asigno de reconocimiento inmediato.”
Su ascensión fue fulgurante. Cuenta una leyenda que mientras buscaba un domicilio de carácter fijo en la capital inglesa, pasó por delante de Buckingham Palace y exclamó.”Este está bien”.  Cuando le aclararon el “malentendido”,  acabó adquiriendo un hotel en la capital inglesa y un castillo en Sussex que comprende, entre otras muchas y lujosas instalaciones, hasta dos  terrenos de medidas reglamentarias para jugar al Polo, deporte aristocrático donde los haya, que le apasiona. Y me contaba un amigo de Michael Ballack, el internacional alemán, una de las primeras superfiguras que Abramóvich fichó y convirtió en millonario, que el magnate ruso, por aquel entonces, quería comprar también  el castillo del Conde Drácula, en Rumania, por el que llegó a ofrecer hasta 50 millones de euros.
Gran amante de la pesca en gran escala, adquirió cuatro yates, a cual más amplio y lujoso, dos de los cuales capaces para que  pueden  posarse y transportar helicópteros. También adquirió dos Boeing. Y la anécdota más curiosa es la que reveló el delantero argentino Hernán Crespo, otra de las figuras, junto al ya citado Ballack, Chevtchenko, Drogba, Essien, etc. que Abramóvich  pagaba a precio de oro. Desveló Crespo que cuando el Chelsea estaba buscando unos terrenos mayores para dedicarlos a ciudad deportiva y de entrenamientos,  se subió a unos de sus helicópteros, sobrevoló Londres y al pasar por encima de Hyde Park, dijo de inmediato:”Esto…Este terreno es el que necesitamos. Que lo compren”.
Estas excentricidades del magnate ruso y sus excesos, llevaron el caso, a través del entonces Ministro de Deportes, Tony Blanks, a la mismísima Cámara de Los Comunes. Pero no se le hizo el más mínimo caso…Y ello a pesar de que en un país donde la actuación y las finanzas de los clubs se estudian minuciosamente, el hecho de que en dos temporadas los ingresos cubrieran solamente el 40 % de los cuantiosos gastos, no tuvo la menor repercusión oficial.
Lo curioso de este hombre, a veces taciturno, extraño y siempre inaccesible, es su actuación personal en partidos y sesiones de entrenamiento.  Procura no perderse ninguno. Acude al vestuario y comparte alegrías y penas. Si se pierde se sienta en el banco y se mesa los cabellos como un simple jugador más.
Y para los aficionados al FC Barcelona, otro detalle que agradecerle a Ronaldinho, el jugador que en 2003 le cambió la cara y el destino, al Barça. En 2004, jugaban en Paris la Canarinha y Francia. Era un partido amistoso de selecciones. El propio Abramóvich, en persona, se personó en el hotel de concentración de los brasileños,  llamó a la puerta de la habitación de Ronaldinho, que le franqueó educadamente la entrada. Hablaron brevemente. Roman le ofreció un contrato de ensueño –no podía ser menos- y le entregó una camiseta del Chelsea que llevaba expresamente preparada, para que el astro brasileiro posara con ella anunciando su compromiso con el Chelsea .O  Chelki, si quieren, que es como le denomina el propio Abramóvich, medio inglés, medio ruso.  Y Ronaldinho, con esa amplia sonrisa tan característica suya, rechazó amablemente la muy suculenta oferta, infinitamente superior a la que tenia en Barcelona.
        
        “No, gracias…señor. Estoy bien en el Barça”. He aquí pues, transcurridos diez años, otro motivo más para agradecerle al astro brasileiro todo lo que nos dio.
Pocas. Muy pocas “calabazas” se habrá  llevado Abramóvich a lo largo de su vida millonaria. De jugadores, entrenadores, autoridades, modelos, vedettes y novias más o menos oficiales.
“Obrigado mais uma vez, Ronnie”.


jueves, 28 de noviembre de 2013

SAN MAMÉS: ¡ OJO, PELIGRO !





El Barça visita San Mamés –el nuevo-este domingo.   Está obligado a recuperarse del mal trago holandés en Champions, que, a la vez le permita  continuar liderando la clasificación de Liga, con cierta holgura. Y con toda confianza.
                Pero yo, después de lo vivido en el histórico y “viejo” campo bilbaíno no puedo dejar de preocuparme. De sentir cierto temor.  Los más jóvenes –“nacidos” en la era del Cruyfismo-recuerdan el tortazo del hoy presidente Villar a Johan, en el medio campo, sin balón y sin venir a cuento. Sin embargo eso no ha pasado de ser una anécdota trivial.
                Históricamente las más grandes figuras del Barça han caído gravemente lesionados contra el Athletic. En 1953 -1/4 de final de Copa-Arieta I, delantero centro, cruzó el campo en carrera para romperle la rodilla a Ladislao Kubala con un hachazo incalificable. “Laszy” mantenía el balón junto al banderín de córner y ningún defensa podía arrebatárselo. Arieta quiso” mostrar” el camino a sus defensas –incluido su hermano Arieta II-  y no se le ocurrió otra cosa que acabar con la carrera futbolística del mejor jugador del momento…mientras parte de la grada le gritaba “no queremos comunistas”. A Kubala,  que precisamente se había jugado la vida huyendo del comunismo.  La lesión –ligamentos y menisco-  condicionó el resto de la carrera de Kubala,  a partir de cuando pudo reaparecer, meses más tarde.  Mientras estaba caído en el suelo –entonces, recordemos, no se podía  sustituir un jugador- el masajista Angel  Mur le decía…”Vamos Laszi, que  es grave”. Y Kubala, que apenas podía tenerse  en pie se negaba a salir del campo, mientras con su  todavía precario español, repetía…”chicos me necesitan”.

En 1981 y en el mismo San Mamés,  Andoni Goicoetxea, en una jugada en la zona media del campo, absolutamente intrascendente,” cazó” la rodilla en la pierna de apoyo de Schuster, donde hace más daño, mientras el alemán intentaba controlar la pelota con la otra pierna.  Bernardo vio,  asimismo, como Kubala, condicionada la velocidad  para el resto de su  carrera deportiva.  Y se hizo célebre la frase de Schuster cuando dijo que “es la guerra. Es más difícil volver de San Mamés que de Corea”.
Dos años más tarde, concretamente el día en que Barcelona celebraba su Fiesta Mayor y esta vez en el Camp Nou, el tal Goicoetxea le partió salvajemente el tobillo a la gran figura del momento en el fútbol  mundial –que, ya saben, vestía de azulgrana, claro-Diego Armando Maradona. Desde aquel 24 de septiembre de 1983, en Francia siguen calificando a Goicoetxea de “carnicero”. Y el Times londinense, en un lamentable “ranking” de futbolistas  indeseables le calificó como “el más duro de la Historia”.




Por  todo eso y varias cosas más –como en la canción de Luis Aguilé -yo no voy a su casa esta Navidad, pero me cuesta mucho aceptar que San Mamés haya sido “la catedral” del  fútbol español. Así, como ejemplo único. Entiendo que desde 1913 haya sido la catedral de los bilbaínos. Catedrales hay muchas…Santiago, Burgos, Barcelona, Zaragoza, etc.etc. Pero mi catedral del fútbol, construida en 1922, ha sido el entrañable campo de las Corts. Donde, curiosamente, el primer gol se lo marcó en su propia meta el escocés Bivue  mientras, minutos  más tarde, era Paulino Alcántara quien inauguraba la cuenta azulgrana.
PICHICHI FUTBOLISTA NO EXISTIÓ
                Por cierto que hablando de primer gol, fue Rafael Moreno Aranzadi, nacido el 23 de mayo de 1892 quien lo marcó en el San Mamés que se acaba de derruir. Campo que se inauguraba el 21 de agosto de 1913, jugando el Athletic contra el  rival local, Racing de Irún.
                ¿Y quien fue Rafael Moreno Aranzadi?. Un chaval que desde muy jovencito ya quería jugar con los mayores y estos le llamaban “pichichi” que, por lo visto, era una manera de decirle, con cariño, renacuajo o enclenque. Y con los mayores –siendo todavía” enclenque” y con su tradicional pañuelo blanco, de cuatro nudos, en la cabeza-  inauguró el marcador de San Mamés y así ha pasado a la Historia, hasta el punto de que ese calificativo da lustre, cada  año, al máximo goleador de la Liga española.  Y que la estatua erigida  en su honor ha sido cita ineludible para quienes visitaban por vez primera San Mamés, obligados por la tradición, a rendirle pleitesía.
                En todo caso, acabo. Estos últimos años parece que las cosas han cambiado. Pero, por lo que pudiera ser….¡atento Neymar!.  Después de todo, la Historia es la ciencia de los hechos.


lunes, 22 de abril de 2013

BAYERN - BARÇA ... ¿final anticipada?


De nuevo metidos en Champions. La mano…¿inocente?  quiso enfrentar al  Bayern de Munich con el FC Barcelona. Estos días, aquí y allí, se viene elucubrando acerca del modo y manera que va a jugar el equipo alemán. El estilo del F.C.Barcelona es claro, definido y conocido por todos. Técnicos, aficionados y periodistas. Por eso huelga la insistente pregunta a Heynckes respecto a si ha hablado con Guardiola. No le hace ninguna falta…La duda respecto al Barça puede residir en si se verá el equipo de San Siro o el del Camp Nou. Es decir, cuestión de intensidad y de aplicarse en defensa. Lo demás, incluso aquello de tres  defensores o cuatro, según convenga en un momento determinado, es conocido por todo el mundo.
                En Baviera están convencidos de que, hoy por hoy, son mejor equipo. Y que el Barça lo fía casi todo a un tal Leo Messi…sin olvidar, claro, a la magistral dirección de Xavi a quien consideran  el mejor centrocampista del mundo. Y precisamente por esta razón, está por ver si el Bayern  aplicará el mismo deseo de mantener el balón o, en cambio, se dedicará a una defensa  marcando parcialmente al hombre. Poco habitual, hoy en día, pero que Heynckes  puso en práctica contra la Juve, en cuartos.  Entonces, además de un pressing altísimo en todo el campo, se marcó individualmente a Pirlo que es lo más parecido a Xavi  que hoy en día podemos encontrar. Y la Juve no tuvo opción  porque ni Bonucci –ni nadie-ofreció una alternativa en fase de construcción.  Atento, pues, Iniesta, si Javi Martínez  -que lo conoce bien, le admira y le teme-se pega como una lapa a Xavi. Claro que es más que probable que a Iniesta le marque, más o menos cerca, Schweinsteiger. En ese medio campo parece claro que la  pugna más física enfrentará a Muller con Busquets. Y si es así –que lo será- que Valdés no pierda ni un segundo en despejes largos porque la lucha, en la fase amplia, está perdida.
                Los del Allianz Arena depositan la confianza en sus laterales: la versatilidad de Lahm y el poderío físico de Alaba, creen que bastará para frenar  a Villa, Alexis o Pedro. Allí, de momento, nadie piensa en una sorpresa como, por ejemplo,  Tello, de quien tomaron buena nota-negativa, en este caso-  el día del Levante. Y queda  Messi, de quien Heynckes viene hablando estos días, con sus jugadores, acerca del efecto psicológico que tuvo su sola presencia, el día del PSG. La alta dirección del club-formada por afamados ex -jugadores como es bien sabido-, la prensa y los aficionados, están convencidos de que  no sucederá lo mismo porque, entienden,  el míster alemán es mejor estratega que el entrenador italiano de los parisinos.
                En otro orden de cosas quedan dos duelos de los que los de Baviera esperan mucho. Uno el que, en teoría, debe enfrentar a Ribery con Alves. Confían en que el francés sepa aprovechar, con su habilidad y rapidez características, las ínfulas atacantes de Dani.  Y otro, que el centro de la defensa azulgrana con Piqué –y piensan que Bartra, descartando de momento, otra posibilidad, incluido la presencia de Abidal- permita cierta libertad en el remate a  “Super-Mario “Gómez y/o, parece que con menos posibilidades a Pizarro.  Confían en un buen resultado en este partido de ida para que, en la vuelta, recuperado –está sancionado- Mandzukic, con más espacios, pueda resultar decisivo.
                Conocen, admiran y respetan  las seis semifinales seguidas que juega el Barça, la séptima en ocho años y tres Champions en siete temporadas.  Pero recuerdan sus ansias de revancha  -dos finales en tres años- e insisten en que, en estos momentos, el  Bayern  es más sólido y  que supera al Barça en motivación.
                En fin…A mi me preocupa la firmeza  defensiva del equipo bávaro –sin olvidar alguna que otra pifia de su buen portero- el juego aéreo y las dos flechas que, en vertical o en diagonal, suponen Robery y Roben.
                La pelota está en el tejado…


domingo, 7 de abril de 2013

Ramallets y Seguer : Homenaje a dos ejemplos




Son historia viva.  Émulo del tiempo. Testigos de lo pasado. Ejemplo, incluso para el glorioso presente. Y advertencia de lo que está por venir en el irrenunciable ADN del FC Barcelona. El club y la Agrupaciò d’Antics Jugadors homenajea a dos leyendas de la Historia azulgrana: Antoni  Ramallets i Simón y Josep Seguer i Sans.
                Me niego a calificarles con el socorrido soniquete de “viejas glorias”. Son dos chavales a punto de cumplir 89 años, uno. Cerca de los 90, el otro. Ídolos de mi niñez a los que, andando el tiempo, tuve la inmensa suerte de  conocer y tratar  ampliamente,  en mi condición de periodista, primero y de entrenador, más adelante. Jamás  he dejado de admirarles, respetarles y quererles, aunque en nuestras respectivas facetas profesionales resultara lógico  e incluso prudente, mostrar cierto disimulo.
                Con  permiso: voy a permitirme desvelar un secreto…en el caso de que alguien – veterano, obviamente- recuerde mi  época de  juvenil  y  supiera de las “clases particulares” que, a los 13 años de edad, recibía de un fenómeno irrepetible llamado…Lasdislao  Kubala. Cuando me veían lanzar  un penalti el comentario casi resultaba obligado: “Te lo ha enseñado Kubala”. Pues no…  “Laszi” revolucionó el fútbol, con su llegada al Barça. El fútbol del club azulgrana y el fútbol de toda España. Nadie recordaba nada igual…Aquel chaval rubio y fornido nos enseñó que había otra forma de entender –y practicar- este deporte.
                Pero yo había aprendido a tirar el penalti, con amago de cintura…viendo a Josep Seguer.  Recuerdo  perfectamente como me impactó la primera vez que le vi lanzar uno. El de Parets  jugaba  en  el  reserva del  Barça. No se había consolidado todavía en el titular porque era muy joven. Fue en un partido matinal en el viejo y entrañable campo de las Corts. Yo era un  niño y estaba  justo  detrás de la portería del Gol de Baix. Hoy le llamaríamos Gol Sud. Ubicado en una de las primeras filas en la mitad  justa de la portería. Casi como el portero al que Seguer se disponía a tirarle aquel penalti. Dos o tres pasitos justos, se acercó a la pelota, amagó con la cintura hacia la derecha del guardameta…y con un giro rápido y  preciso, golpeó el balón con el interior de su pié derecho,  enviándolo a la izquierda del portero. Un engaño simple y fácil…si se tiene, claro, la coordinación para hacerlo.  Kubala, ocho años más tarde, nos mostró parecida técnica, pero con una ligera “paradinha”.
                Aquella pena máxima de Josep Seguer todavía la conservo, fresca y lozana, en mi memoria. Yo,  muy jovencito, desde aquel día, la ensayé una vez. Y otra. Y otra…. Jugando con los amigos del barrio. En la calle –entonces, se podía, si- en los campos de la Bordeta y en del Hostafrancs. De manera que cuando “Laszi” tuvo la gentileza de perder horas conmigo, enseñándome su técnica inigualable –con gestos y repetición de movimientos más que con palabras, porque, recién llegado,  se hacía entender en un incipiente italiano- se sorprendió agradablemente al  verme lanzar el primer penalti. Sin él saberlo Seguer había sido mi maestro. Por cierto…ahora caigo en la cuenta que nunca se lo he dicho. Espero que lea estas líneas y con ellas reciba todo mi cariño, mi admiración y mi agradecimiento. Gracias,  “Patetis”.
                Al paso de los años, uno de los mejores y más entrañables amigos que he tenido de aquel equipo inigualable de las “Cinco Copas”, Mariá Gonzalvo III – a pesar de la amplia diferencia de edad -  me habló maravillas de Seguer. Josep es de Parets.  Mariá era de Mollet. Juntos cogían el tren a diario para llegar a la estación de Francia y desde allí, con el tranvía 59, se dirigían a Las Corts. Al entrenamiento.  Pero 250 pesetas de ficha anual  y un sueldo mensual de 50, más alguna que otra dieta, no daba para dejar de trabajar. Y Josep regresaba  a Parets después de entrenar, para dedicarse a su profesión: barbero. Un joven de hoy en día quizá se haría llamar “director de imagen” o, simplemente, peluquero. Los tiempos cambian.
                Como futbolista Seguer fue un todo-terreno. Yo le recuerdo jugando de interior. Algunas veces, de delantero centro. También jugó de medio. Y  el día 1 de junio de 1952, debutó con el equipo nacional de España, formando un bloque defensivo completamente del Barça: Ramallets; Martín, Biosca, Seguer. Aquel día, junto al “Patetis”, debutó en la Selección, su compañero del Barça José María Martín, gallego de A Coruña, formado futbolísticamente en el Banfield y el Vasco de Caracas. También estrenó internacionalidad Coque, un elegante interior derecho, de Valladolid. Ganaron a Irlanda por  6-0. Y en ese  equipo jugaron  otros barcelonistas: junto a Seguer  y Martín, los ya citados Ramallets y Biosca, así como dos monstruos en la delantera, llamados Basora y César. En total, seis del Barça. ¿Les suena la música?.   Basora marcó 2 goles y César, otro.
                Con Ramallets coincidí  en   el  Europa,  cuando yo daba mis primeros  pasos como entrenador. Estaba a cargo de las divisiones inferiores del club de Gracia y a Antoni le llamaron para entrenar al primer equipo. Curiosamente sustituyó a Velasco,  que llevaba el  titular escapulado, junto al doctor Falcó. Y digo curiosamente porque fue a Velasco, precisamente, a quien  Ramallets  suplió en la portería del FC Barcelona, cuando  aquel sufrió una gravísima lesión. Era el año 1949. Y la explosión de Antoni fue tan meteórica, que ya apenas un año más tarde, 1950, fue titular y gran figura del Mundial de Rio, en la que España había obtenido, hasta los éxitos presentes, la mejor clasificación de la Historia: un valiosísimo cuarto lugar después de ganar a la mismísima Inglaterra. Y Antoni se consagró como el “gato con alas” –así le llamaron en Brasil- o, en versión femenina, “o mais guapo goleiro do mundo”.
                Ramallets era un portero elegante, seguro, reflexivo, mandón…Templado y sobrio, si hacía falta.  Incontinente y espectacular si el caso lo requería. Y aviso para los más jóvenes: el mejor y más completo en la Historia del Barça.  Hasta la explosión del actual  –si, también el mejor equipo de la Historia-Antoni  era el  jugador azulgrana  con más títulos, después de Guillermo Amor. Hoy, los Puyol, Xavi, Valdés y compañía han superado todo lo imaginable.
                Y si Antoni era elegante   en el campo, fuera de él no le anda a la zaga. Era –y es- un tipo esbelto y distinguido. Tan  esmerado que un día, Modesto, el entrañable cuidador de la época, querido y casi adorado por todos los jugadores, me desveló que en los desplazamientos cuidaba con mimo los pantalones de vestir de Ramallets, que colocaba  casi religiosamente debajo del colchón de la cama del hotel, para que no se desplanchara la  inmaculada raya que los hacía inconfundibles. Yo se que a Antoni no le gusta que desvele este “secretillo” –lo comprobé un día que coincidimos en un coloquio, en una peña de la Terra Alta- pero también sé que me va a perdonar porque los aficionados de hoy y de siempre deben conocer más y mejor a quien ha sido –repito- el mejor guardameta del Barça. Y un referente de toda la vida para el fútbol español y mundial.  Recientemente cuando Valdés recogió el “Zamora de Oro” se acordó del “señor Ramallets”. Un tipo que dice  de su compañero de homenaje, que “Seguer ha sido un grandísimo jugador  pero todavía le honra más el hecho de que es una mejor persona”.
                La amistad no puede vivir sin la estimación. Y los dos personajes que homenajeamos son dos grandes amigos.  Y yo me atrevería a añadir que dos rehenes de la eternidad, en lo más íntimo de la Historia del  Barça.

* Artículo publicado en El Periódico el 6 de abril de 2013

lunes, 11 de marzo de 2013

Yes we can


                                             
¡”Es l´hora, Barça. L´hora de la veritat”! Pero no estás solo en esto…También es “il momento della  verità, Milan”. Apenas faltan cuatro horas para que, en el Camp Nou, se dispute el partido más importante y trascendental de la temporada para el FC Barcelona. Y, asimismo, para el AC Milan. Mismos deseos, idénticas aspiraciones…Posiciones encontradas.
                Aquí hablamos –y soñamos-  con una palabra casi milagrosa, REMONTADA. Y a la vera  del  Duomo, en  el llamado “Salotto di Milano”, las célebres Galerias Vittorio Emanuele, entre joyas, obras de arte, Rolex carísimos y moda espectacular –y no menos cara- rezan para que sea válido el 2-0 de la ida y los hombres de Allegri repitan aquella gesta que acabó y desmanteló el “Dream Team”.
                He leído que el Barça necesita un “triunfo balsámico”. No basta…Sería un consuelo aromático. Pero, al fin, un simple alivio. Hace falta una victoria rotunda y ejemplar.El historial de los últimos años asó lo exige.
                Al equipo azulgrana , el que mayor número de seguidores tiene en todo el mundo, desde que se ha convertido en ejemplo y referencia, le llegan mensajes de ánimo de todas partes.  Y los jugadores piden el apoyo y el soporte, pleno, indesmayable, de la afición. “Si alguien no está dispuesto a animar –ha dicho Piqué-que le deje el carné a quien si quiera hacerlo”. Pero ese público, a su vez, espera –y aspira- al ánimo que, desde un césped  impecable –que es posible  acabe el partido, siendo “bendecido” por la lluvia que caiga del cielo- le transmitan sus jugadores. Es el dilema de siempre. ¿Quién anima a quién?...Pues todos a una. Si, como en Fuenteovejuna…Pero también como el  himndo: “tots units fen força”.
                La quiniela está en la alineación que ha de presentar el Barça. ¿Ese “plan B” que en cierto  modo se probó ante el Depor y que dejó una dudosa impresión?.  ¿Mantener el estilo de toque y posesión, pero eso sí, chutando más y mejor?...¿Un “9” de referencia?...¿Ese falso “9” que permita las diabluras de un Messi que llega desde la derecha o de la segunda línea?.
                Estos días, las televisiones locales nos han estado ofreciendo aquellos partidos de remontadas  históricas. Animo y ejemplo de lo que debería ser esta noche que soñamos sea mágica. Como aquellas. Y ahí había , en todas ellas- un común denominador: todos los jugadores corrían como alma que lleva el diablo. Durante más de 90 minutos y prórrogas espectaculares. He aquí la primera premisa: correr, correr y correr…Si eres mejor-que lo eres- y corres más, la recompensa está clara.
                El terreno de juego del Camp Nou es amplio. Y largo…Y eso ayuda a algo en lo que todos estamos de acuerdo: hay que abrir el campo. Cubrir –y correr-las bandas. A veces vale un centro si hay alguien que llega, entre los tres palos, al remate. Desde dentro y desde fuera del área.  Diagonales que  muestren líneas de pase y clarividencia en Xavi, Messi  e Iniesta, para que las aprovechen para meter el balón con ventaja y picardía.
                Todos sabemos  como  defienden los equipos italianos. Todos sabemos como lo hace el Milan, principalmente. Y no se olvide, ni por un segundo,  que un fútbol que tiene y disfruta de un Pirlo, unido a un equipo que dispone de un Montolivo, es capaz de formular la estrategia perfecta para  anular la clarividencia de un cerebro como el de Xavi o las exquisiteces del mejor futbolista del mundo: Messi, claro.
                Se procurará rodear a Xavi, para que no piense. Se intentará bloquear a Messi, para que no pase. Cubrirán esas bandas que el Barcelona querrá utilizar. Cerrarán el medio campo y el centro de la defensa. Y utilizarán, a su vez –son más altos, fuertes y aguerridos-jugadas de estrategia en saques de esquina y faltas cercanas a las bandas que permitan  centros con remates de primera o segunda jugadas.
                Resumiendo, el Barça  debe abrir el marcador cuanto antes…pero sin acelerarse. La defensa, acortar espacios y cerrarlos con repliegues rápidos, apoyos y coberturas inteligentes. Si juega Alves, irse al centro dejando al hombre de su banda, libre, será un suicidio.  Hay que recuperar el balón lo más arriba posible. Lo más cerca del área contraria que se pueda. Forzar –y ejecutar con sentido común- faltas, cercanas a ese área.
                Acabo. Todos jugamos a hacer alineaciones.  Y yo, en partidos como este, siempre he sido algo “revolucionario”. Hay que “jugársela” con descaro. El “salir y disfrutar” es una utopía. Una leyenda, acuñada desde aquella frase de Wembley dicha…eso sí, cuando la pizarra ya había sido trabajada y se venía de un estilo conjugado y muy bien asimilado. Aquello suponía la última palmadita en la espalda.
                Por eso me permito con una alineación –que se que no será la que salga esta noche-pero con la que yo me la jugaría. Valdés, en la portería. Montoya, Piqué, Puyol y Alba, en la defensa. En el medio campo, con Xavi, Busquets  por la izquierda…y ¡Alves! por la derecha. Delante, Alexis…-si, Alexis, pese a todos  los  pesares- Messi  …¡y Deulofeu!.  Aquí viene  la sorpresa. El chaval es descarado. Bueno. Hábil. Rápido. Y no le conocen.  Me queda Iniesta para un cambio multifuncional –si hace falta- y Tello y/o Pedro, por si esa bandas requeridas no cumplieran, del todo, su cometido teórico que habrá de convertirse en práctico.
                Este sería mi desafío.  Ya se –insisto-que  no se cumplirá. Que el miedo guarda la viña. Que si sale mal, todo serían críticas. Pero el factor sorpresa, muy a menudo, ha dado buenos resultados. Sobre todo cuando el estilo de juego del Barça y las características de sus hombres son bien conocidas en todo el mundo del fútbol.
                En todo caso, con “mi equipo” o con el que sea…¡FORÇA BARÇA”. Es “l’hora de la veritat”.


viernes, 1 de marzo de 2013

Fútbol es Fútbol


    Llega  otro  Madrid-Barça. Llámenle como quieran. “Derby” –a mi no me gusta, porque es británico y “equino”- o “clásico”, que es la definición más socorrida pero  que si creemos a  Hemingway  y a Twain,   “clásico”  es  “ un  libro que todo el mundo admira…pero que nadie lee”. En este caso concreto no es así. Se trata de un partido ante el que el mundo entero se extasía…cada cual con sus preferencias ideológicas. Millones y millones de telespectadores –muchos de ellos, en según  que  lugares del planeta, a horas totalmente intempestivas- seguirán el partido, esta vez en el  Bernabéu y lo acabarán, con deleite, unos , y con disgusto, otros. Esto es fútbol.
                Y como esta vez se juega en Madrid, sin exonerar a ninguno de los dos bandos del grado de culpa que tuvieren en desavenencias…y desaguisados, me parece oportuno recordar aquellas palabras del inefable Ramón Mendoza quien, al presentar su candidatura a la reelección de presidente del Real Madrid dijo aquello de “…Si salgo reelegido voy a aplicar una línea muy dura hacia el exterior. No entraré en discusiones de patio de vecindad porque quiero que el Madrid siga siendo un club “señor”. Palabras sensatas, prudentes y ejemplares…si años más tarde no se hubiera puesto a saltar, en Barajas, junto a un grupo de exaltados hinchas, al grito de “Polaco el que no bote…!”  Ejemplo al  que,  si queremos ser ecuánimes, podríamos añadir algún otro de índole diversa y  negativo  protagonismo azulgrana, como ya he hecho en otras ocasiones. Pero este partido se juega en Madrid y de ahí que elija una referencia merengue.  Por cierto que también he dicho, repetidamente, que aquel comportamiento modélico de los responsables blancos, encabezados por Saporta y Bernabéu –con todo el soporte y complacencia que quieran de regímenes y/o documentales en blanco y negro- está muy lejos de ese proceder a que el inefable Mourinho ha llevado al equipo blanco de Florentino Pérez.  Dentro y fuera del terreno de juego.  Como por ejemplo aquella excusa pueril y perversa del señor Pérez para negar el escenario de la Castellana como escenario de la final de Copa del año pasado. Y añadan a ello que ahora, al parecer, les agradaría jugar la final enteramente madrileña…en el Camp Nou.  Huelgan comentarios.
                La Liga puede quedar resuelta en este encuentro. Una Liga  que algunos resaltan como inédita…  sin  recordar, por ejemplo, que en  enero de  1991, el Barça  ganó  en el Camp Nou (2-1, con aquel “inolvidable” gol de  Spasic en propia meta) y  llegó a distanciar al Real Madrid de 18 puntos. Los blancos cayeron en un tremendo bache, estuvieron hasta 6 jornadas sin saborear el triunfo y, en la tabla, rozaron los puestos de promoción. Y en la Copa de Europa el Dinamo de Moscú les eliminó (1-3) en el mismísimo  Bernabéu.
                Claro que, como contrapartida, una derrota azulgrana esta tarde y otra,  hipotética, al visitar el Calderón, podría añadir emoción a un título que, hoy por hoy, todo el mundo da como sentenciado.
                En cualquier caso, atentos  a si Maquiavelo tiene o no influencia en el partido de hoy. ¿Jugará Mourinho a “tirar” un título, menospreciando al rival y alineando a jugadores con los que no cuenta  o cuenta poco? ¿Será, por el contrario, el Barça el que juegue con medio equipo “B”, para demostrar que ya se ve campeón?  En una u otra opción,  sería un ejemplo desabrido, desagradable, para aficionados  de cualquiera de los dos  bandos. En todo caso, rotaciones razonables, que no descaradas, desconsideradas, pueden fundamentarse en los difíciles compromisos que a ambos les queda por cumplir en la Champions.
                En fin, como siempre digo, que gane el mejor. En buena lid y para que triunfe el fútbol y el deporte.  En el campo y en las gradas. Sin insultos y sin afrentas a ningún país. 
                Me dicen algunos que estoy pidiendo un imposible. Bueno… Al menos me queda la tranquilidad  de haberlo intentado. ¡Qué  bonito el día que el fútbol…sea solo fútbol! Fueros para otras cosas…”haberlos, haylos”.


jueves, 13 de septiembre de 2012

Independència , ¿Y el Barça qué?


Es curioso pero son muchas las personas a las que la multitudinaria manifestación del 11 de septiembre, en Barcelona,  la única reflexión que les ha causado ha sido esta. “Y el Barça, ¿qué? ¿Contra quién  jugaría?”.
                Bien…Como esta pregunta ya me la habían formulado hace algún tiempo en una entrevista televisiva  y, más adelante,  en tertulias  radiofónicas,  coloquios en peñas  -del  Barça- y también algún peatón  con el que me he cruzado por la calle, voy a intentar contestar de una manera clara, concisa y, espero, que coherente.
                Desde la España centralista, la pregunta tiene ironía e incluso mala leche. Desde la España periférica - Catalunya a la cabeza-  esa misma interrogación, a muchos les produce cierta inquietud.  No voy a entrar en disquisiciones  acerca del pacto fiscal, de una España Federal,  de la Autonómica actual  -con ciertos retoques-  o sencillamente de si  la nación catalana ha de ser independiente. Este es tema para otro momento y foros diferentes. Cada cual que piense -y opine-  como quiera.  Yo me limitaré a una realidad simplemente futbolística.
                Un amigo madrileño, con sorna, preguntaba si  queríamos ser como Mónaco. No, compañero…Mónaco, Andorra, etc. son otra cosa. Yo, a mi vez, voy a formular otra pregunta: “¿Acaso Catalunya es menor que Dinamarca o Escocia, por poner otros dos ejemplos?”.
                Veamos… Dinamarca tiene cinco millones y medio de habitantes, en 43.ooo km2. Escocia algo más de 5 millones de habitantes en casi el doble de terreno. En Catalunya, vivimos siete millones y medio, en un territorio de dimensiones más pequeñas. Eso, si.
                En Dinamarca no está solo Copenhague con un millón y cuarto de habitantes. Hay ciudades como Àrhus, Odense, Aalbus, etc…Y más de medio millón de emigrantes entre su población.  La Superliga -la llaman así- danesa tiene 12 equipos. Algunos de ellos han dado más de un disgusto a equipos españoles en competiciones europeas. Y su Selección Nacional, a la Roja…   Basta recordar al Copenhague BK, Aalborg BK , Aarus GF, AC Horsens, Lynby BK, Odense BK , etc. En total, son 12 los que juegan en esa Superliga y se enfrentan, a lo largo de un campeonato, en tres ocasiones, todos contra todos. Una primera vuelta y una segunda, igualitas que las nuestra y una tercera, en la que el orden y los enfrentamientos los marca la clasificación de la anterior temporada.  Esta Superliga ha contado durante muchos años con el patrocinio de Coca-Cola, luego, de la SAS y de otras primeras firmas. Y en cuanto a la categoría de su Selección Nacional y de hombres como Laudrup,  Simonsen, etc. etc. nada más que hablar.
                Escocia, como Dinamarca, cuenta con una Liga de 12 equipos. La llaman -como en Inglaterra- Premier League. El Celtic de Glasgow fue campeón de la Copa de Europa en 1967. Fue el primer equipo, no latino, en ganar lo que hoy denominamos Champions, bajo  la fórmula, eso sí,  de la primitiva Copa de Europa. Es decir, eliminatorias directas. Igual que aquel exitoso Real Madrid en blanco y negro.  El gran rival del Celtic, el Rangers, ganó la Recopa de 1972.  La misma que tantos miles y miles de aficionados culés llevó hasta  Basilea, cuando el Barça la ganó en 1979. Ya 6 años antes, el Celtic había movilizado más de 20.000 aficionados desde Glasgow a Lisboa.
                Por cierto, el Celtic es un club singular. Fundado por  católicos irlandeses del barrio Este de Glasgow, nació para ofrecer cocina y comida a la gente necesitada de la zona y territorios colindantes. Y probablemente sea el único club del mundo que ha ganado  dos partidos oficiales de Liga, el mismo día. El 16 de abril de 1916 se enfrentó por la mañana, en su casa de Celtic Park, al Raitt Rovers al que ganó por 6-0. Por la tarde se desplazó hasta la localidad de Wotherwell donde superó al equipo local por 3-1.
                La Asociación Escocesa de Fútbol es la segunda, en orden de antigüedad, de todo el mundo.   Aparte de los dos grandes equipos de Glasgow, ya mencionados, podemos recordar al Hibernian, Dundee United, St. Mirren, Kilmarnok, Dunfermline, etc.  En su campeonato de la Premier, los equipos celebran 33 jornadas -se enfrentan hasta tres veces- desde finales de julio hasta principios de abril. Y luego disputan una Segunda Fase en la que los 6 primeros equipos clasificados en esas 33 jornadas, se disputan el título. Y los otros seis –a partir de la séptima plaza- se juegan, entre si, no descender a  la división inferior. Todos los clubs conservan los puntos ganados en la primera fase.  Un inciso: atentos a este sábado –octava jornada- porque se enfrentan los dos grandes,  Rangers-Celtic. O dicho de otra manera, protestantes contra católicos, en la capital, Glasgow.
Copa Macaya
 Primera competición futbolística
 disputada en España,1900.
 En 1903 se convertiría en el Campeonato
 de Catalunya de fútbol
                Si todo esto ocurre en países con menos población que Catalunya, ¿qué razones hay para que aquí no se pueda tener, también, un campeonato serio e interesante? Y que luego se pueda jugar en Europa representando a este país. Como referencia recordemos que el Campeonato de Catalunya se comenzó a jugar en la temporada 1903-1904 en tanto que la Liga Española dio comienzo en 1928-29.  El primer campeón catalán fue el Espanyol y la primera liga en España la ganó el FC Barcelona. Como curiosidad digamos que en la edición  del Campeonato de Catalunya de 1936-37, el Real Madrid solicitó poder participar…y es que ya había dado comienzo la Guerra Civil pero Catalunya aun estaba fuera de ella en aquellos primeros momentos. Finalmente no lo hizo, parece ser que porque no obtuvo autorización. Una vez más vale la pena  recordar que el Real Madrid fue fundado por dos hermanos  catalanes, Joan y Carles Padrós–de Barcelona-que habían trasladado su residencia a la capital. Pero ni este hecho ni sus nombres, aparecen en las historias “oficiales” que se pueden adquirir en la sede oficial del club de Santa Espina.
                Pero volvamos al tema que nos ocupa. No de manera inmediata pero si en tiempo y maneras suficientes, aparte de Barça y Espanyol, en una Liga Catalana podrían figurar el Girona, el Nástic, el Lleida, el Sabadell, el Terrassa, el Reus,  el Manresa, el Granollers, el Igualada, el Figueras, el Palamós -no se olvide, el club más antiguo- el Hospitalet –la segunda ciudad de Catalunya en número de habitantes- el Badalona, etc. etc. aparte de algunos históricos de la ciudad de Barcelona como el Europa, el Júpiter, el Sant Andreu, el Sants –con gravísimos problemas estos últimos tiempos- y algún otro. Todos estos clubs podrían potenciarse profesional y adecuadamente  como han hecho en Escocia y Dinamarca -por poner solo estos dos ejemplos, aunque hay muchos más-  al margen de patrocinios y otros ingresos atípicos que se pueden gestionar convenientemente. ¿Qué son muchos equipos de Barcelona ciudad? ¿Qué pasa en Londres con Arsenal, Chelsea, Tottenham, Queens Park y en menor escala Fulham, Crystal Palace, el mismo Wimbledon -metro y tren, a un paso- todos ellos afincados y representados en un barrio distinto londinense?
                No tendría, pues, porque llegar el Diluvio en una supuesta Catalunya independiente.
                Insisto en que estas reflexiones no significan que yo exprese  mi posición en esta disyuntiva. Naturalmente tengo mi opinión y ya la trasladaré a las urnas cuando proceda. Si procede… Esto no es más para decirles a algunos –los que me consultan, con o sin doble intención- que el fútbol no se acabaría en una nación catalana plena, unida y firme. ¿El Real Madrid por el que todos me preguntan?...Bueno, ya nos encontraríamos en la Champions…Con el Barça…o con el Sabadell, pongamos por caso. ¿No les apetecería un Sabadell-Real Madrid, en Copa de Europa?.


jueves, 5 de julio de 2012

El Fútbol ha escogido a Xavi


Se acabó la Eurocopa. Se ganó… Han transcurrido ya las horas suficientes como para reflexionar acerca de lo que ha pasado… y de lo que se ha dicho.
España ganó con autoridad y volvió a deleitar al mundo entero. Pero mientras este nuevo triunfo se iba gestando, aquí discutíamos y discutíamos… Que si un 9 en punta. Que si un falso 9. Que si extremos que corran y centren. Que si el doble pivote no funciona. Incluso se ha llegado a decir - fuera, pero también  dentro de España - que este fútbol sublime que, en este caso, dirige Vicente del Bosque en el banquillo y Xavi Hernández en el césped, aburre. Lo malo de todo esto es que tanta intriga tiene, en el fondo, razones  politiqueras que no razonablemente políticas.
El fútbol ha evolucionado mucho. Continuamente. Como todo en la vida. Cuando yo empecé a jugar  alineábamos un portero, dos defensas, tres medios y cinco delanteros. Todos con una misión específica que cumplir. Resultaba impensable un jugador multifuncional.  Luego vinieron las tácticas, algunas realmente encorsetadas. Que si el cerrojo, el “libero”, la WM, el 4-2-4, el 4-3-3, el 4-2-3-1, etc. etc. El “fútbol  total” holandés, instaurado primero por el rumano Kovacs en el Ajax y, posteriormente, reafirmado por Rinus Michels.
Se acabó el fútbol encorsetado con jugadores en posiciones fijas y muy limitadas. En España todos conocemos - aunque sean muchos los que se empeñen en ningunearlo - la evolución  del juego del FC Barcelona. Y sus consecuencias. El Barça en lo más alto de los clubes del mundo. Y España, en lo más alto de las selecciones. Guardiola sublimó este fútbol. Aragonés y Del Bosque lo certificaron. Y en el césped, Xavi Hernández se convirtió en Von Karajan. En Francia y después de esta Eurocopa, “L'Equipe” ha dicho del de Terrassa : ”Perdurará, para siempre, como el mejor y más claro ejemplo de una generación de oro”.
Y aquí, dale que dale al pandero… “Que si el 9, que si Jesusito Navas, que si el “Niño” Torres, que si no se puede jugar sin una referencia arriba, que si Cesc no vale para eso, etc. etc.” No saben quienes así se expresaban que en los años sesenta del pasado siglo algún afamado y muy reputado técnico de la época ya predijo que “un día el fútbol se jugará sin atacantes”. Y que eso no significaba “que no se jugara ofensivamente”.
En la segunda mitad de aquella época, un maestro de los nuestros, Doménec Balmanya, regresó a España después de una temporada aprendiendo y perfeccionando táctica y estrategia en la mejor escuela de aquel tiempo - en Francia - y, profesor nuestro en la Escuela de Entrenadores, ya vaticinó en medio de una clase: “El fútbol se encamina a jugarlo con un portero… y diez hombres de campo”. Ya explicaba, entonces, que al área contraria podían llegar hombres de atrás o de medio campo y golear más y mejor que un  delantero fijo, estático o de referencia.
Pero estos recalcitrantes tertulianos y comentaristas de la España profunda, anclados en su propia ignorancia, siguen empeñados en aquella furia antañona de extremos que corran la línea y centren, para que entre al remate el 9 de referencia, alto y fuerte, con la clásica frase acuñada en los Juegos de Amberes “ a mí, que los arrollo ”.
La España de Del Bosque es la primera selección que gana un Mundial - y sobre todo, este Europeo - sin un 9 fijo y sin extremos convencionales. Y no por ello ese fútbol deja de ser ofensivo. Y si encima, como en Johanesburgo, está Villa, un goleador de raza…
Han llegado nuevos tiempos. Nuevas ideas. Nuevos conceptos. Pero algunos, entre nosotros, parecen anclados  en un pasado  en el que, por cierto, exceptuando aquella Euro del 64, con un gol - aquel  si del 9 fijo, Marcelino - a centro, todo hay que decirlo, de un Pereda… que no era extremo, a nivel de Selección absoluta  nunca se ganó nada.
Y acabada, como el rosario de la aurora, la cantinela del 9, ahora hay que inventarse otra polémica con lo del “Balón de Oro”. Se les acabó la coplilla de Cristiano.Y con sordina para lo de Iniesta, a pesar del MVP, hay que promocionar la candidatura de Casillas.No puede ser la Mancha, pues que sea Móstoles…¿Un guardameta?. Para ello se trata de remover la Historia. Y aparece Lev Ivanovitch Yachine quien, con más de 30 años en 1960, se anotó con la URSS la primera Copa de Europa de Naciones. Y se convirtió en el único portero ganador de un “Balón de Oro”. Casillas ha de ser el siguiente. Y machacan, y machacan… Ya lo han nombrado, por su cuenta y riesgo,“el mejor guardameta de la Historia”. Sin reparar en el tal Yachine, o en Zamora o en algún otro. Iker es un fenómeno. No me cabe duda. Sería del género tonto negarlo. Pero la campaña tiene una doble misión: que gane el de Móstoles…y que pierda Messi. Antes de la victoria de España en la final, hasta se atrevieron a promocionar a Pirlo. Muy grande el italiano, si… Pero no se dan cuenta de que mientras esté Leo ahí arriba, no hay otro en el mundo con más méritos personales para seguir siendo el número uno. Sin él, Iniesta y, sobre todo, Xavi,  ya habrían sido, posiblemente,” Balón de Oro”.
Por cierto, el de Fuentealbilla ha sido el mejor en todo el Euro. Pero el MVP de la final fue un generoso obsequio de los “sabios” de la UEFA. Ese día no hubo otro MVP que Xavi Hernández, como ha reconocido el mundo entero…menos ese comité. Claro que con “sabios” como Karembeau y Suker… Quien lo tuvo claro fue Platini, presidente de la UEFA. ¿Vieron como abrazó a Xavi en la entrega de medallas a los campeones? El hombre tiene buen gusto. Como “L’ Equipe” que le dedica a Hernández este final de crónica: “En Brasil 2014 Xavi tendrá 34 años. En Francia 2016, 36. Con él parece que la Historia no se apagará jamás”.
Pues eso… Yo me atrevería a decir que Xavi no escogió el fútbol…Es el fútbol el que ha escogido a Xavi.