miércoles, 17 de agosto de 2011

Esta noche hay una fiesta

En 109 años de historia, ni Barça ni Madrid habían logrado mantenerse invictos en casa del rival durante 5 partidos consecutivos. El equipo azulgrana lo ha conseguido ahora. Otro logro a sumar a los muchos títulos de Guardiola.

Pero, ¡ojo! Esta noche hay una Fiesta. Como en la canción “vamos todos a la Fiesta”. Aunque ya se que no podrá ser por muchas y diversas razones: es el auge de las vacaciones, al socio culé esta Supercopa le gusta ganarla pero no le obsesiona, en tanto que el Real Madrid se juega la vida, la supervivencia, la credibilidad, el prestigio, su Historia…O así parece.

Nos juntaremos rusos – en las localidades más caras- japoneses, franceses, italianos, alemanes, holandeses …y muchos sudamericanos, residentes aquí que harán un esfuerzo pecuniario…para contentar a Rosell. También habrá socios, ilusionados con la “era Cesc” que ahora comienza y contentísimos con la decisión de esta Junta de que pague todo el mundo. Como ellos mismos pregonan, “primero, el socio”. Que aunque el “slogan!” es de otros, lo han hecho suyo. Se refieren claro, a que el primero en pagar…el socio. No se confundan. Pero seguirán, gratis y cobrando, amigos, conocidos y saludados.

Pero vayamos al fútbol que ha de ser lo nuestro. Llevo asistiendo en campo propio –las Corts y Camp Nou- ininterrumpidamente- a 70 partidos de Liga – a lo largo de otros tantos años- FC Barcelona-Real Madrid. Ese mismo club que fundaron dos hermanos catalanes y otros amigos, pero aquellos se han “volatilizado” en la Historia oficial que se vende en la Castellana. Añadan los de Copa –del Generalísmo o del Rey-y los de Copa de Europa -¡ah, aquel gol de Evaristo!- y el par de docenas que habré presenciado en el campo blanco –llámese Chamartín o Bernabeu-y alguno más en el Trofeo Carranza y, fijo,  todo ello superará el centenar. Me atrevo a pensar que esto es una especie de record Guines, difícilmente igualable.

Desde la absurda e injusta expulsión de Kubala- propiciada por el “cuento” del central Oliva- para que Gardeazabal se convirtiera en un árbitro con “pedigrí”,  prácticamente todos los partidos contra el Real Madrid han sido conflictivos. Yo no recuerdo mas que un par con la guardia bajada: cuando la tribuna del Camp Nou, puesta en pie, aplaudió unánimemente al negrito- blanco Lauri Cuningham, que marcó dos goles espectaculares-aplaudir al rival no lo “inventaron” aquel señor de la bufanda y su hijo, como les han hecho creer a los más jóvenes, en la reciente época de Ronaldinho- y an-teriormente, en la temporada 1943-44, cuando el día de San Esteban el Madrid fue el rival amistoso del Barça en el homenaje al capitán barcelonista Antoni Franco. Ganó el Barcelona por 4-0 y fue el capitán madridista . Ipiña, quien entregó la copa al propio Franco. Apellido muy de la época, por cierto…

Luego, el Barça-Madrid más emotivo tuvo lugar a primeros de abril de 1968, en partido que se jugó en martes, con Gento y Zaldua de capitanes, debido al triste e inesperado fallecimiento del queridísimo defensa azulgrana, Julio César Benítez.

Por lo demás, con manitas o sin ellas, todos  los Barça-Madrid y viceversa, han resultado antipáticos, con mención especial al famosísimo penalti de Guruceta a Rifé, que no fue falta y, en todo caso, varios metros fuera del área. ¿Reacciones?...Guruceta dijo:”Si se repitiera la acción volvería a señalar penalti”. Y Bernabeu, presidente blanco, canturreó: “Aquí siempre pasa lo mismo: que si ese penalti, aquel fuera de juego, etc.” Yo no se si don Santiago, desde Allá,  podrá ver y oír a su entrenador actual  Mourinho. Eso si que es más de lo mismo desde hace dos años. Aunque Marca (periódico y tele), As, el Larguero, Intereconomía y compañía sigan con su política de tergiversar lo que realmente ocurre, con subterfugios de mal perdedor.

Y para terminar: no recuerdo un jugador del  Madrid que haya tenido que dejar el fútbol, lesionado por uno del Barça. ¿Al revés?...Bustillo y Kocsis,  por ejemplo. El primero con un futuro prometedor y el segundo, una realidad mundial.

Esta noche hay una fiesta. Dejémoslo así …Ojalá.


sábado, 13 de agosto de 2011

Lo que va de ayer a hoy

Los entrenadores se han pasado media vida –o toda- pregonando que para que se cumpla una preparación adecuada es preciso realizar una pretemporada determinada. A saber: practicar en un lugar tranquilo, aire puro, a poder ser a cierta altura…Oxigenarse para cuando lleguen las batallas cruentas.

Ahora resulta que las pretemporadas de los grandes se resumen a una gira interminable, partidos inadecuadamente programados, obligaciones publicitarias, calor asfixiante, humedad inaguantable, viajes cada tres días y cambio de escenario continuado. Y los entrenadores calladitos, que se está  mejor. La”pela es la pela”.Un lesionado muscular cada poco, algunos marcadores que hacen daño…Si apechugan con lo que hay, luego, a media temporada, que no se quejen.

Personalmente añoro aquellos viajes del propio entrenador o alguno de sus ayudantes o del “staff” técnico, a comienzos de las vacaciones, para programar una estancia de quince o veinte días en un centro especialmente pensado y preparado para concentraciones de deportistas,  y escogido por esta razón, donde llevar a cabo una pretemporada como es debido, con entrenamientos adecuados y partidillos con equipitos a los que les metías una docena de goles. Allí no había que suspender sesiones de entrenamiento a causa del calor sofocante ni plegarse a los compromisos contraídos por los patrocinadores.

Que no me hablen, pues, de falta de pretemporada, cuando ello es culpa propia. Cuando esas previas las programan los ejecutivos y los responsables técnicos apechugan con ello, que no vengan luego con sandeces y con excusas de mal pagador. Ya está bien de coñas. Antes, el calentamiento, por ejemplo, lo llevábamos a efecto en el propio vestuario y no pasaba nada. Ahora si no se sale media hora antes a pisar el césped, estirar los músculos…y que el público local te insulte cuando y como le da la gana ya hay excusa para un resultado presumiblemente contrario. ¡Ah! …y que no se olvide ese corrillo, entrelazados los jugadores por los brazos entre los hombros, para gritar conjuntamente una conjura determinada…a modo y manera de las pelis americanas. Imitar, ¿para qué?

De acuerdo que los tiempos cambian…Pero el balón sigue siendo esférico –aunque más liviano- las botas llevan tacos –aunque son menos pesadas- y el público, cuando vas de visitante, se sigue acordando de tus progenitores y demás familia, de tu procedencia y de tu etnia. Y eso no lo cambia ningún programador de tu temporada, desde su cómodo despacho profesional, aliviado con el aire acondicionado y absolutamente desconocedor de ese inconfundible olor a linimento.

Guardiola lo confiesa: “Ahora se hacen giras. Antes, pretemporadas…” Pues, eso…



jueves, 4 de agosto de 2011

Verano y Prestigio

 ¿Cuánto vale?
Las pachangas –como las bicicletas- son para el verano. Bueno…Pero en unas y otras, se requiere equilibrio. En caso contrario, te caes.

No se trata de ser duro a las primeras de cambio. Pero vale la reflexión…Ganar unos dineritos cuando hace falta está bien. Pero ganarlos al tiempo que se cae en el ridículo no vale. Y mucho menos cuando uno se juega  un nombre, unos títulos y un prestigio: el del FC Barcelona.  En este caso hay que sopesar si no resulta más conveniente arriesgar ese prestigio jugando al siete y medio frente a un puñado de chinitos, dicho sea con todo el respeto.

El Chivas mexicano, un buen equipo, goleó al FC Barcelona, campeón de Europa, en el amistoso de Miami:4-1. Esto es lo que queda para la Historia. Insisto…El dinerito, por muy contante  y sonante que sea, no lo justifica  todo. En la primera parte un Barça con Xavi que debutaba esta pretemporada, tocó y tocó con sentido y posesión pero le faltó lo mismo que la temporada pasada: tiro a puerta. Instinto asesino. Hay que rematar.

En la segunda parte, sin Xavi, aquello fue un desbarajuste total. Xavi no hay más que uno. Yo no he conocido  nunca, a nadie igual. Por mucho que se empeñen, Iniesta no es Xavi. Iniesta es genial, extraordinario, un fenómeno. Pero como el manchego yo ya había visto a uno: se llama Michael Laudrup. Lo he dicho muchas veces. Como Xavi, no recuerdo a nadie. Su capacidad para coordinar, mandar y templar el juego no tiene parangón. Ni sustituto. No lo busquen en ninguna parte. Tampoco lo tiene el Arsenal.

Los experimentos con gaseosa, si te juegas el crédito y  la reputación, se vuelven en tu contra. Los dos primeros goles de los tapatios llegaron por culpa de un desbarajuste defensivo clamoroso. Jonathan dos Santos, que a mi me parece un medio firme y talentoso, no cerró como lateral. No marcó haciendo pantalla, como es debido, y lo hizo por delante y sin sentido de la anticipación. Claro que Alves tampoco es un ejemplo, marcando, pero dentro del área hay que tener un ojo puesto en el balón y el otro en la mirada periférica del entorno y de la lejanía.  Jonathan es fuerte y duro en la banda. Aunque habrá que trabajar mucho con él si hay que reconvertirlo en un lateral efectivo en defensa, cuando hay que cerrar la línea.

No quiero criticar por criticar. Pero a mi no me gusta perder ni a las canicas. Guardiola habrá tomado buena nota de lo ocurrido. Y que no se repita ni en pretemporada. Ahora, el sábado hay que ir a Dallas a jugar contra otro equipo mexicano,  el América. Se puede – y se debe- rectificar. La última prueba antes de la Supercopa ha de resultar positiva y animosa. Ensayemos con un equipo realmente titular.Y dejémonos de monsergas…

A mi Dallas me trae un muy buen recuerdo. En ese campo donde van a jugar, marqué un golazo desde el borde del área. ¡Y no saben lo bien que sienta oír al locutor del estadio, cantando el gol y gritando tu nombre!. Fue un día de lluvia intensa, una pelota pesadísima y un par de cientos de aficionados en las gradas. Jugábamos una selección de prensa europea contra otra norteamericana. Esas pachangas si que valen. Jugar con el crédito del Barça, no. Vaya, yo creo que no…